Hace unos días recibí una llamada que me alegró la semana: me estaban contratando para tocar el saxofón en una boda en Nueva York. Así que empaqué mi saxo, mi ropa de gala y me fui de camino a Long […]
Hace unos días recibí una llamada que me alegró la semana: me estaban contratando para tocar el saxofón en una boda en Nueva York. Así que empaqué mi saxo, mi ropa de gala y me fui de camino a Long […]